¿Un omisor porta las sandalias del pescador?.
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| El omisor Cardenal Jorge Mario Bergoglio |
Un informe realizado por un medio televisivo hispanoamericano, recoge testimonios de familiares y allegados a los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics, el cual revela que durante la dictadura estos jesuitas fueron expulsados de la Compañía de Jesús por Jorge Mario Bergoglio, entonces superior provincial de la orden, e inmediatamente detenidos en la ESMA.
Emilio Fermín Mignone, afirma que la Iglesia Católica Romana en la Argentina acordó con la junta militar que, antes de detener a un sacerdote las Fuerzas Armadas, avisarían al Obispo respectivo.
Mignone escribió: "en algunas ocasiones la luz verde fue dada por los mismos obispos" y que la Armada interpretó el retiro de las licencias a Yorio y Jalics y las "manifestaciones críticas de su provincial jesuita, Jorge Bergoglio, como una autorización para proceder".
Para Mignone, Bergoglio es uno de los "pastores que entregaron sus ovejas al enemigo sin defenderlas ni rescatarlas".
Familiares y allegados a los sacerdotes secuestrados y torturados coinciden con el periodista.
"En determinado momento, Bergoglio les pidió que dejen la villa; paralelamente empezaron a correr rumores de que ellos eran subversivos, que eran guerrilleros, dentro y fuera de la Compañía", indica Graciela Yorio, hermana de Orlando, en el mencionado informe de un conocido medio televisivo hispanoamericano.
Al negarse a abandonar la tarea pastoral, Bergoglio, en tanto superior provincial de la orden jesuítica, los fuerza a la Compañía. "Les quitó la cobertura de la Compañía de Jesús", subraya Marcelo Ciaramello, integrante de Curas de la Opción por los Pobres, lo cual es considerado como una señal favorable al accionar de las fuerzas represivas.
El rol de Bergoglio en el secuestro de los sacerdotes jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics es tratado con extrema benevolencia, mediante la alteración cronológica de los hechos.
Esa ostensible manipulación orientada o al menos consentida por el biografiado es similar a la que intentó ocultar la colaboración de Pío XII con los regímenes totalitarios de Hitler y Mussolini, y pone en evidencia que esa sombra de la juventud de Bergoglio aún asedia las noches del Cardenal Jorge Mario Bergoglio.
El rol de Bergoglio en el secuestro de los sacerdotes jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics es tratado con extrema benevolencia, mediante la alteración cronológica de los hechos.
Esa ostensible manipulación orientada o al menos consentida por el biografiado es similar a la que intentó ocultar la colaboración de Pío XII con los regímenes totalitarios de Hitler y Mussolini, y pone en evidencia que esa sombra de la juventud de Bergoglio aún asedia las noches del Cardenal Jorge Mario Bergoglio.
San Roberto Belarmino dice:
“Es lícito resistir al Soberano
Pontífice si está procurando la destrucción de la Iglesia. Digo que es lícito
resistirle al no seguir sus órdenes y previniendo la ejecución de su voluntad.”
(De Romano Pontifice, Lib. II, c. 29).
El Papa León XIII dijo:
“Pero cuando el poder que sustenta
el mando, o cuando la legislación está dispuesta contra la razón, o la ley
eterna, o contra alguna ordenanza de Dios, la obediencia es ilegal, no
olvidemos que en este caso, obedecer al hombre es desobedecer a Dios.”
(Encíclica Libertas, #13).


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